Noticias Revista Agroeconómico Estudios Eventos Documentos Enlaces Quienes somos Contactos
Viernes, 30 de julio de 2010 - Chile
 
La vendimia del Bicentenario

 

Si bien los problemas que generó el terremoto en los sectores productivos nacionales no están del todo solucionados, en la industria del vino los inconvenientes se han ido superando sin grandes sobresaltos. Y es que el remezón, que dejó a muchos trabajadores con lo puesto, sorprendió al rubro vitivinícola en un buen momento. Es decir, cuando aún no comenzaba la vendimia 2010 y en un periodo donde las exportaciones comenzaban a retomar su ritmo de crecimiento tanto en valor como en volumen.

Tras el inesperado sismo, el sector puso manos a la obra de inmediato e inició las primeras labores para comenzar una nueva temporada vitivinícola. Ya terminada la vendimia, los comentarios generalizados de los enólogos es que se trató de una cosecha más bien baja en cantidad, pero de muy buena calidad. Ello fue consecuencia del menor promedio de lluvias en la zona central, cuya distribución se dio de tal manera que los viñedos crecieron controladamente y las plantas lograron un buen balance entre desarrollo y carga.

Asimismo, las heladas en áreas costeras como Leyda y Casablanca también influyeron, pues causaron alguna pérdida de floración. Si a eso se le suma un verano seco y un otoño cálido, todo ello provocó un atraso de entre dos y tres semanas en la cosecha en prácticamente todos los valles nacionales.

Tal realidad ha definido una percepción generalizada en la industria, como es que esta última vendimia no fue para nada fácil, no sólo por el desarrollo fenológico de las plantas, sino porque ocurrieron otros hechos que aumentaron su complejidad.

Por una parte estuvieron las consecuencias inmediatas del terremoto, con daños importantes en la infraestructura y equipamiento de las bodegas y en el viñedo -sobre todo en los sistemas de riego que causaron estrés hídrico en las vides-, a lo que se añadió un fuerte descenso en la disponibilidad de mano de obra y que se explica fundamentalmente por el duro golpe que recibieron los hogares de muchos trabajadores.

Lejos de amilanarse, la industria decidió enfrentar la contingencia con coraje y altura de miras, por lo que en pocas semanas las bodegas estaban limpias y reparadas, el sistema de regadío en operaciones e, incluso, varias firmas vitivinícolas salieron en ayuda de las personas más afectadas, apoyando la reconstrucción de las comunidades donde se encuentran insertas.

A la fecha, casi todas las bodegas que resultaron con daños luego del sismo están operando con normalidad y Chile puede decir con orgullo que no hubo ningún efecto importante en las exportaciones de vino nacional. Si bien aún es temprano para decir con exactitud cuántos litros arrojará esta vendimia y cuál será la calidad del mosto de la temporada, en la mayoría de las viñas se habla de una fruta de óptima calidad que vino a compensar bajas de rendimiento que vieron los enólogos en esta cosecha.

Por ahora todos están optimistas por la alta calidad de la fruta, lo que hace prever que el resultado cualitativo de la cosecha bicentenario será extraordinario.

Andrés Pérez Cruz
Presidente CCV

 

 "Lea artículo completo en nuestra edición impresa"
 
Revista Nº 80 Mayo de 2010
DESCARGAR Revista en PDF
Nº 80 Mayo de 2010
Una publicación del GRUPO EDITORIAL EDITEC S.A. ®
Av. del Cóndor 844, OF.205, Huechuraba - Santiago de Chile | Tel. (56-2) 757 4200 Fax (56-2) 757 4201
e-mail:mcruz@editec.cl © 2009 Editec S.A. | Todos los derechos reservados