(Vendimia.cl).- La catástrofe no dejó ajenas a las viñas locales. De hecho, la empresa líder en producción de vinos de Chile, Concha y Toro, vinculada a las familias Guilisasti y Larraín Santa María, detendrá su producción por lo menos durante una semana, mientras repara los daños que causó el terremoto en zonas de gran importancia vitivinícola.
La compañía que administra Eduardo Guilisasti, confirmó que muchas de sus bodegas fueron seriamente dañadas en el área más devastada por el terremoto, varios kilómetros al sur de Santiago. Por esa razón, se suspendió la producción y las operaciones logísticas momentáneamente.
En tanto, Grupo San Pedro Tarapacá, administrado por Javier Bitar, ya designó un comité de emergencia para reestablecer el funcionamiento normal de la manera más rápida posible. "Este desastre natural sin duda ha puesto a prueba la capacidad de todos los chilenos de sobreponerse a dificultades mayores. Estamos convencidos de que con la dedicación y el esfuerzo de todos, lo lograremos", sostuvieron en la compañía.
La misma fe mantienen en la viña de capitales españoles O. Fournier, que opera a 100 kilómetros del epicentro, en el Maule. Para José Manuel Ortega, presidente de la empresa "el desafío ahora es enorme pues estábamos a punto de comenzar la vendimia. Desde el comienzo del proyecto O. Fournier hace 10 años, hemos tenido que pasar por momentos muy difíciles. Este terremoto obviamente sobrepasa cualquier otra circunstancia que hayamos podido tener que sufrir por la tragedia humana y de negocio que va a representar este sismo".
Fuente: Vendimia.cl
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